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¿Qué ventajas tiene el polipropileno (PP) frente al PVC en redes de evacuación y saneamiento?

En los últimos años, la importancia de los tubos plásticos en el diseño de redes públicas, privadas e industriales para la evacuación, el saneamiento y abastecimiento de agua se ha incrementado considerablemente a nivel mundial. Esta tendencia confirma la confiabilidad de los plásticos como materiales eficaces y eficientes para tuberías, debido principalmente al mayor conocimiento y experiencia que existe sobre los mismos actualmente. 

Sin duda, la tubería plástica de evacuación y saneamiento más utilizada es la de policloruro de vinilo, también conocido como PVC, que lleva más de 60 años empleándose en sistemas tanto subterráneos como sobre la superficie. Ahora bien, para una red de evacuación de aguas residuales y pluviales, desde ABN consideramos que el polipropileno (PP) es el mejor material que se puede emplear en la actualidad, gracias a sus particulares características técnicas. Y, sobre todo, como detallaremos a continuación, gracias a su capacidad de ser reciclado.  

El poliproplineno se obtiene a partir de la polimerización del propileno y pertenece al grupo de termoplásticos. En 1951 fue sintetizado por J. Paul Hogan y Robert Banks por primera vez. Y, en 1957, empezó a utilizarse de manera comercial. En la actualidad representa el segundo tipo de plástico más utilizado en todo el planeta gracias a su rigidez, dureza y resistencia. A continuación, detallaremos todos sus beneficios, especialmente aquellos que resaltan si lo comparamos con su tradicional competidor, el PVC. 

red de saneamiento pp

Redes de evacuación y saneamiento 

Por una parte, la red de saneamiento es el conjunto de las infraestructuras necesarias para la recogida y traslado de las aguas residuales a las depuradoras correspondientes. El tratamiento al que son sometidas permite su reincorporación de forma sostenible y no contaminante al conjunto de ríos, cuencas y aguas pluviales. Estas desembocan en los mares facilitando el cierre del ciclo acuático.  

Las redes de saneamiento se clasifican en los dos grandes grupos siguientes: redes unitarias y redes separativas, las primeras son aquellas en las que las aguas pluviales y fecales circulan por la misma conducción. Se dimensionan de manera que tengan capacidad suficiente para absorber en un mismo conducto la totalidad de las aguas residuales y las pluviales generadas en la cuenca o zona objeto de proyecto. Las segundas constan de dos canalizaciones independientes: una de ellas transporta las aguas residuales hasta la estación depuradora, y la otra conduce las aguas pluviales hasta el medio receptor. 

Para un correcto saneamiento, el sistema debe seguir unos cuantos preceptos generales, estos son: 

  • Deben recoger y conducir rápidamente, sin estancamientos ni fugas, todas las aguas residuales, tanto las pluviales como las urbanas e industriales.  
  •  Debe evitarse que los productos evacuados contaminen el medio natural, durante su trayecto o al final del mismo, especialmente las aguas subterráneas y superficiales. Esto exige la perfecta estanqueidad de los conductos y medidas de tratamiento y depuración adecuadas.  
  • La red debe estar concebida para asegurar, en la medida de lo posible, la conducción por gravedad y la velocidad suficiente que garantice su autolimpieza.  
  • El proyecto de un sistema de saneamiento deberá tener en cuenta los aumentos previsibles de caudal, por incremento futuro de población, industrias, etc., así como los esfuerzos y solicitaciones de diferente índole a que será sometida la red a lo largo de su vida útil, de forma que se asegure su adecuado rendimiento tanto a corto como a largo plazo. 

Por otra parte, la red de evacuación está formada por el conglomerado de desagües y cañerías del que disponen los edificios para una adecuada extracción de las aguas residuales generadas de forma independiente o conjunta con las precipitaciones atmosféricas y con las escorrentías. El propio sistema de desagües está compuesto por sifones y cierres hidráulicos que establecen la capacidad de paso del agua por las diferentes tuberías. 

Es inconcebible una edificación sin ambas redes, las dos son indispensables para una correcta salubridad de la vivienda ya que las redes de evacuación se ocupan de todo el sistema interior de los edificios evacuando las aguas residuales al sistema de saneamiento, que conduce a las aguas residuales para su reconversión e incorporación de forma limpia y ecológica a los estanques de tormenta. 

red de evacuación pp

Campos de aplicación de tuberías en PP con mejor rendimiento que el PVC para redes de evacuación y saneamiento 

El PP es una mejor apuesta para para la instalación de una red de evacuación o saneamiento, ya que tiene un sistema perfeccionado que optimiza sus funciones en la mayoría de las aplicaciones, a continuación, os mostramos algunas de ellas: 

  • Evacuación de aguas residuales. Los sistemas PP han sido fabricados conforme a la Norma UNE EN 1451 para canalización en materiales plásticos y evacuación de aguas residuales en el interior de la estructura de los edificios. El sistema está especialmente indicado para la evacuación de aguas residuales domésticas en viviendas y edificios públicos con particular riesgo ante el fuego, aprovechando además las ventajas proporcionadas por los sistemas fonoabsorbentes.  
  • Evacuación de aguas residuales a baja y alta temperatura. Gracias a su resistencia a la temperatura las tuberías PP están indicadas para la evacuación de aguas residuales a alta y baja temperatura en laboratorios, lavanderías, cocinas, autoclaves y desagües de tipo industrial. 
  • Sistemas de ventilación. Las tuberías con tecnología PP puede ser utilizadas también para los sistemas de ventilación y extracción de humos en cocinas y baños, proporcionando un confort extra gracias a las propiedades acústicas del sistema.  
  • Conducción de campanas extractoras. Un nuevo uso del sistema son las conducciones de salida de campanas extractoras en las que se quiera obtener una seguridad extra en la protección contra la propagación del fuego, por ser autoextinguible y resistente a altas temperaturas (hasta 97ºC).  
  • Aspiración centralizada. Con el nuevo material PP se podrán instalar tomas de aspiración ubicadas estratégicamente en el interior de la vivienda. Irán unidas entre sí mediante una red de tuberías ventiladas canalizadas y accesorios por toda la casa que se conectan a la central de aspiración.  
  • Aerotermia. La novedosa tecnología PP es perfectamente compatible con la aerotermia, que se define como la energía térmica acumulada en el aire exterior, que es aprovechada para la producción de calor o frío. Al igual que la geotermia, la aerotermia también es una energía renovable y se puede extraer en grandes cantidades del ambiente sin que se agote o se reduzca el recurso. 

En el caso de sistemas de saneamiento:  

  

  • Saneamiento urbano. Los sistemas para saneamiento urbano están fabricados según la normativa UNE-EN 13476: Sistemas de canalización en materiales plásticos para evacuación y saneamiento sin presión. En una red de saneamiento sin presión interior, los tubos están sometidos a unas cargas externas. Estas cargas provocan que el tubo tienda a deformarse, lo que origina unas tensiones de compresión en la parte interior del tubo y de tracción en la parte exterior que han de ser soportadas por la estructura del tubo. Los tubos en PP para saneamiento tienen una elevada rigidez (SN 10-SN 12).    
  • Saneamiento a altas y bajas temperaturas. La alta resistencia a impactos a altas y bajas temperaturas de los sistemas en PP para saneamiento urbano garantizan un comportamiento óptimo y permiten la dilatación de la instalación aún en condiciones extremas.  
  • Saneamiento con agentes químicos. Las conducciones en PP para saneamiento están especialmente indicadas para el transporte de aguas residuales con sólidos en suspensión. Las tuberías en PP para aplicaciones en saneamiento urbano han demostrado una alta resistencia química (PH1-PH13). Esta resistencia garantiza la durabilidad y el excelente comportamiento del sistema a largo plazo.  
soldadura saneamiento

Tipos de unión en las tuberías de evacuación y saneamiento 

Muchos tubos en el mercado todavía utilizan uniones roscadas, juntas soldadas o mecánicas, técnicas que si bien han sido realmente útiles y funcionales han quedado relegadas al pasado. La especialización de los materiales ha permitido que las nuevas tuberías de PP utilicen juntas elásticas que son claves para la estanqueidad del agua. Se debe tener en cuenta que la estanqueidad es una de las características más importantes del sistema. Una copa extralarga y una junta especialmente diseñada hacen que la unión resultante sea totalmente estanca y fiable, garantizando el perfecto funcionamiento de la red incluso con depresiones de 0,5 bar y con deformaciones superiores al 30%. 

Esta combinación de longitud y material optimiza el funcionamiento de las tuberías. Las ventajas de la junta elástica con respecto a tecnologías pasadas permiten evitar depósitos de suciedad en la zona de la junta y requiere poco esfuerzo de aplicación y relevo gracias a su ángulo de arranque. Es hermética y elástica en caso de desviación del ángulo o deformación de la tubería, por lo que tiene una mayor protección ante la deformación. Las juntas elásticas tienen un perfil exacto de filtración lo cual facilita la inserción de la tubería e impide soltar la junta labial.  También ofrece una mayor optimización de la zona exterior de la junta, de ese modo se tiene una clara mejoría de la presión de superficie y de variación del ángulo en la copa. 

A la hora de la instalación debe tenerse en cuenta que las embocaduras para la unión con junta elástica deben protegerse con una banda exterior para prevenir que el hormigón entre en las embocaduras. Si se hace de la forma correcta se abrochará para prevenir la flotación y se soportarán suficientemente para prevenir cualquier deformación durante el vertido del hormigón. 

Nuestro catálogo de tuberías para redes de saneamiento y redes de evacuación 

ABN// EVAC ENERGY PLUS

Sistema de evacuación insonorizada fabricado en 3 capas de compound de polipropileno, con refuerzo mineral y aditivo ignífugo.

ABN// EVAC HT PHONO

Sistema de evacuación fonoabsorbente fabricado en 3 capas de compound de polipropileno, con refuerzo mineral.

Principales beneficios del polipropileno en las redes de evacuación y saneamiento 

  • Insonorización 

Mientras que el PVC no es considerado como un material insonorizado, los tubos de saneamiento y evacuación fabricados con PP sí lo son. De esta forma, posibilitan el cumplimiento de los requerimientos de protección frente al ruido en las edificaciones.

  • Mejor comportamiento frente al fuego  

Tanto las tuberías de saneamiento y evacuación fabricadas en PP como las de PVC cuentan con una clasificación de reacción al fuego B-S1, D0. ¿Qué implica esto? Que el material tiene una producción de humos baja y que al arder no se desprenden gotas o partículas que puedan caer sobre otros elementos. Así, ambos son productos óptimos para garantizar la seguridad de las edificaciones y sus habitantes en caso de incendio. 

Sin embargo, el PP cuenta con una mayor resistencia al fuego que el PVC. Cuenta con un valor máximo de densidad óptica de humos más reducido, y un menor contenido de cloro. Ambas características aumentan su eficacia frente al fuego. 

  • Libre de halógenos  

El polipropileno es además un material libre de halógenos, una característica de seguridad fundamental en caso de reacción al fuego. Tampoco produce gases tóxicos, por lo que no emana ninguna dioxina en el caso de incendio, protegiendo tanto a las personas como al medioambiente. El PVC, por su parte, contiene cloro, que en caso de incendio sí produce gases tóxicos y corrosivos. Esto es especialmente relevante ya que, según las estadísticas, más del 90% de las muertes en incendios se producen por la intoxicación de los gases de la combustión. 

  • Resistencia a la temperatura 

Mientras que los tubos de saneamiento en PVC resultan frágiles con bajas temperaturas, los sistemas en polipropileno han sido diseñado para soportar los choques térmicos que se producen en la evacuación. Tiene así un muy buen comportamiento a bajas y altas temperaturas (-20ºC a 95ºC). Además, conscientes de que las bajantes de agua pueden discurrir por el exterior de los edificios, hemos dotado a nuestro sistema de protección UV, para evitar la degradación provocada por las radiaciones ultravioletas.  

  • Elevada rigidez 

La rigidez anular es la resistencia al aplastamiento de un tubo o accesorio, en unas condiciones definidas en la norma UNE EN ISO 9969. En una red sin presión interior, los tubos de saneamiento están sometidos a unas cargas externas. Estas cargas provocan que el tubo tienda a deformarse, lo que origina unas tensiones de compresión en la parte interior del tubo y de tracción en la parte exterior que han de ser soportadas por la estructura del tubo. Mientras que en tuberías de saneamiento fabricadas en PVC la rigidez anular es estándar (SN 4), en las tuberías de PP se ha mejorado la formulación de su capa intermedia, otorgándole una mayor rigidez (SN>6). 

Además, los tubos de saneamiento en PP cuentan con un sistema de unión por junta elástica, confiriéndoles una mayor rigidez frente a los sistemas de unión por soldadura del PVC. En el caso del PVC, es necesario manguitos de dilatación ya que al tener uniones encoladas se puede producir una rotura en las mismas. Y, en el del PP no, ya que, las copas del tubo absorben las dilataciones del sistema. 

  • Ecológico y reciclable 

El PVC es un plástico muy complejo de reciclar. En el caso del polipropileno, sin embargo, este es un proceso mucho más sencillo, y es posible darle una segunda vida a este material en forma de cables de batería, escobas, cepillos, etc. Es decir, el PP es un sistema ecológico y reciclable 100%, que contribuye al fomento de la economía circular, ampliando enormemente su ciclo de vida útil. 

Por todo ello, podemos afirmar que todas estas características del polipropileno lo convierten en un producto idóneo para los sistemas de evacuación y saneamiento. No solo gracias a sus peculiaridades técnicas, sino que, además, es mucho más sostenible que el PVC. Y esa es una de las principales preocupaciones del mercado. 

La apuesta por la innovación de los productos y sistemas debe ir de la mano de la apuesta por la sostenibilidad, en un sector como el de la construcción, con un gran impacto en el entorno. Por ello, es fundamental fomentar la fabricación sostenible de tuberías, accesorios, y todo tipo de soluciones, en un contexto que así lo demanda, y en un planeta que así lo necesita.  

De ahí que cada vez sean más los productos constructivos que cuentan con certificaciones ambientales que avalan su sostenibilidad. Porque sellos como Cradle to Cradle (C2C) o la Declaración Ambiental de Producto (EPD), entre otros, permiten poner en valor las alternativas ecológicas en el mercado y definir unos estándares que fomenten la economía circular y vayan, poco a poco, reduciendo la huella ambiental. 

La sostenibilidad y las tuberías de polipropileno 

Toda la ayuda que se otorgue al planeta es clave para la supervivencia. Los plásticos deben formar parte del nuevo Green New Deal y para ello se ha descubierto y perfeccionado la tecnología del polipropileno. Debido al bajo peso de las tuberías de polietileno permite reducir la cantidad de máquinas en la obra. También se ahorra una buena cantidad de combustible durante el transporte, mantenimiento e instalación por su gran capacidad de adaptación, pueden ser de gran tamaño, evitando la necesidad de conexiones. Tienen una vida útil mucho más larga que las tuberías tradicionales de PVC ya que se deforman sin romperse y no provocan fugas de gas, lo que permite un ahorro en el largo plazo muy importante. Además, al final de su vida útil las tuberías de PP son reciclables en su totalidad, ya que la energía calorífica que ofrecen es igual o mayor al coste de producirlas. 

El polipropileno produce mucha menos cantidad de desperdicios y gases perjudiciales como el CO2 que otros materiales como el PVC. La gran mayoría de estos desechos puede tener muchas aplicaciones de reciclaje: fundas de baterías, latas de pintura, almacenamiento en el hogar, macetas, tarimas, contenedores y más. 

El polipropileno (PP) es la mejor apuesta para las redes tanto de evacuación como de saneamiento y tiene innumerables ventajas con respecto a sus competidores. Desde ABN animamos al uso de esta tecnología no solo por lo novedoso y sus grandes aplicaciones, sino también porque es hacer lo correcto si queremos un futuro verde y sostenible.